London Basketball Association utilizó la tecnología del baloncesto en una competición universitaria

La tecnología del baloncesto, NBN23, sigue dando pasos de gigante en su empeño por conectar el baloncesto del planeta y ha estado presente esta semana en Londres para digitalizar el LBA College Tournament. Esta competición, organizada por la London Basketball Association, reúne a algunos de los grandes equipos del país con sus jugadores en edad universitaria.

El nivel de la competición es máximo y prueba de ello, es el pabellón en el que se disputó, concretamente el O2 Arena que vibró con el baloncesto en 2012 en los Juegos Olímpicos y fue testigo de la gran final disputada entre la selección de Estados Unidos y la selección de España. Desde entonces, el pabellón ha acogido competiciones importantes a nivel internacional y a nivel local, y fue el que albergó el futuro del baloncesto en el país.

Con la incorporación de NBN23, London Basketball Association contó con un procesamiento inteligente de estadísticas, la posibilidad de seguir todo lo que ocurre desde cualquier parte, seguimiento a través de redes sociales y la eliminación del papel, entre muchas otras. La tecnología se ha abierto camino en el baloncesto y no tiene intención de pararse.

Este nuevo éxito se suma a una época en la que NBN23 se está abriendo paso en muchos países en todo el planeta. En los últimos días se han digitalizado competiciones en Costa Rica y en Colombia, lo que le ha dado un impulso más a una empresa que ya había trabajado con competiciones de la talla de JR NBA y que en España es la tecnología principal para la mayoría de las federaciones españolas.

Miguel Bullón, director ejecutivo de la compañía se ha mostrado encantado con poder ver la tecnología NBN23 en otra competición. «Cada vez que debutamos en un torneo nuevo, es una nueva ilusión y además nos sirve para probar que el baloncesto demanda estar conectado a nivel mundial. Eso es lo que nosotros hacemos y ayuda a dar mucha visibilidad a muchas ligas que tienen algo especial que a la gente le resultaría interesante», afirmó. «No obstante, no podemos pensar que está todo hecho, totalmente al revés. Ahora es cuando más trabajo tenemos que llevar a cabo porque el baloncesto necesita la tecnología y eso no te permite descanso».